domingo, 21 de noviembre de 2010

La delicia de ser gris


Ledesma Rangel Dario
El río de la soledad
I
A muchas personas no les importa la existencia de la rocas.  Será por la inactividad que ellas emiten de su propio ser. Sólo están ahí quietas, sin hacer nada. Pero para mí es diferente. Las piedras tienen una larga historia en el tiempo. Han visto pasar grandes acontecimientos del ser humano. Y dejando de lado su valor físico, es evidente que las rocas poseen un gran parecido con los hombres, y sobre todo nosotros debemos de aprender muchas cosas sobre ellas. De igual manera recorren su vida como un largo río, donde poco a poco se van disolviendo.
Antes de entrar de lleno en la importancia de las piedras, tengo que recalcar algo muy importante. Nuestro planeta es una roca gigante. Desde el suelo que pisamos, la casa en donde vivimos, hasta nuestra escuela están echas de rocas en sus cimientos. La mayoría de las cosas que nos rodean son piedras. Desgraciadamente este sentimiento de cuidado al mundo natural se ha perdido por completo. Las piedras ya no nos interesan en lo absoluto.
A partir de la aparición del hombre, las rocas han tenido un papel fundamental en su desarrollo. Cuando surgió el planeta nacieron las piedras. Éstas están echas de minerales que poco a poco se concentran en la tierra. “La roca es un material natural del que está hecho la corteza terrestre y algunos cuerpos planetarios”[1]. Su cuerpo es muy duro y resistente. Sin las piedras las civilizaciones más importantes de la historia no se hubieran podido completar y su existencia sería nula.
Como ha trascurrido el tiempo, la gente ha visto el poder que tienen las rocas. Desde crear tipos de monumentos, hasta utilizarlas como armas de guerra. La roca crea protección pero de igual manera la destrucción está en su esencia. Esta paradoja nos hace ver su belleza. Por un lado crea refugios, casas, familias. Por otro, introduce muerte, miedo y desesperanza.
Y así ha sido a partir de nuestra concepción hasta nuestros días. La roca sigue siendo un importante material de construcción. Las pequeñas piezas minerales han formado a la raza humana. Sin ellas la posibilidad de la vida sería imposible ya que todo a nuestro alrededor es confeccionado con piedras.
El medio donde nos desarrollamos es duro. El planeta es roca. Claro que la piedra no se toma por lo que ha ayudado a la humanidad, sino como un artefacto que existe. Una maniobra que hace la naturaleza para nada. Y ahora las personas sólo ven por sus propios intereses, y no buscan el sentido de su estancia en el orbe. Mucho menos se detienen a ver con detenimiento la fortaleza de las piedras.
II
La mente de la gente se ha hecho como una roca. La ideología de cooperación inculcada biológicamente al cerebro se disuelve a cada instante. Somos tan parecidos a las piedras, llenos de soledad, grises, sin nada en que creer, dejando de lado los sueños para caer en la incesante rutina de despertar, comer y dormir. Así se ha vuelto la mente humana, como una roca.
Las piedras se funden con su propia  aislamiento. “El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad”[2]. Las rocas están ahí. Cuando nacimos ellas ya vivían entre nosotros. Su experiencia las hace ser mucho más sabias. Uno camina por el mundo sin voltear a verlas, pero, quizás, ellas sólo viven para vernos.
La información que yace dentro de sus duras entrañas es inmensa. Tantas guerras y catástrofes que han vivido. Todo está ahí, dentro de su majestuosa complejidad. Pero ellas no pueden comunicar ni expresar ideas ni hechos. Es lo que nos separa de todos los demás seres y cosas. Nosotros podemos hablar. Expresar sentimientos y necesidades. Lo único que nos une con los minerales es la soledad.
En numero somos tantos como las rocas. Deambulando sin rumbo. Con nuestras mentes grises y secas. Diacrónicamente hemos cambiado. Sólo caminamos y vemos los acontecimientos pasar. Caímos en un juego diabólico donde perdemos un cachito de tranquilidad a cada instante. Por eso ya no nos gusta pensar. Tratamos de hacerlo, pero nos cuesta trabajo decirlo. Es mejor quedarse callado y solo como una piedra.
Sin un espíritu. Tan parecidos a las miles de rocas que hay en un río. Recibiendo el agua. Acostados en el suelo, nada más inmóviles. Sin hacer algo que de verdad cambie nuestro sentido de las cosas. Solamente los minerales más viejos se van sedimentando. Transforman su estado natural, la corriente del río cambia su forma para fundirse con el agua para siempre, y así irse diluyendo para que brote una nueva roca
Tal vez si tuvimos una buena vida y una educación adecuada, podemos lograr crear seres mejores. Que no cometan los errores que nosotros realizamos en algún momento, y pensar en un planeta tierra mejor, donde el respeto a los demás y sobre todo a uno mismo sea la principal forma de vida. Sin dejar de lado a nuestra valiosa naturaleza.
Tenemos que ser como las rocas, duros y sabios. Para que después, cuando nuestra sabiduría se desmorones poco a poco por nuestra vejez hagamos mejores personas. Y que aunque nos veamos duros por dentro, nuestro corazón esté blando y suave como el pétalo de una rosa.
III
Las rocas representan todo lo que está a nuestro alrededor. Se impregnan de la energía del lugar donde están inmersas. Éstas “representan la vida y muerte, naturaleza y cultura, pasado y presente, construcción y reconstrucción”[3]. Las rocas son la historia de la humanidad, es el sello específico de nuestro planeta y de nuestra raza.
Cada piedra de un lugar diferente conserva la estructura, forma y colores de la parte donde reposa. Es lo mismos con las personas. Cada una tiene las costumbres del de donde vive. Por eso existen diferentes matices de rocas y de gentes. Sin la parte específica que nos caracteriza de los demás no seríamos nada.
Desafortunadamente somos demasiados seres tratando de sobrevivir. Lo peor de todo es que no dejamos nada bueno para el bienestar de las generaciones futuras. Las rocas sí lo hacen. Constantemente se renuevan. La mayoría del tiempo dejan algo nuevo, un aprendizaje, que posteriormente les servirá para el crecimiento de otros individuos.
Al contrario, todos los días en el planeta tierra (que es una gran roca) nacen más almas. Nuevas personas que ni siquiera se imaginan que les espera. Digo esto porque ya vivimos en un mundo lleno de suciedad y locura, un mundo donde sólo la soledad destaca de entre todos los sentimientos.
Es necesario revindicarnos como personas racionales. Sino lo hacemos rápidamente estamos en riesgo de ser el propio cáncer que nos desaparezca por completo. La solución (como ya lo mencione antes) está en ser como la piedra. Rígido, inteligente. Estar en el momento indicado en el tiempo adecuado, y sobre todo informar de los problemas que pasan todos los días.
Tenemos que dejar nuestros mejores sedimentos a las nuevas generaciones y dejar que el agua pura y cristalina de la honradez nos empape. Así, solamente desprendiéndonos de nuestro cuerpo carnal, y dejando que nuestros mejores valores fluyan por el río de la vida lograremos hacer mejores individuos y mejores sociedades. 


[2] García Márquez Gabriel, Cien años de soledad, Editorial Diana, México, D.F. 1986, 432 páginas
[3] Del Acebo Ibáñez Enrique, Meditaciones del post-sujeto. Espejos y encrucijadas, Edición Milena Caserola, Buenos Aires 2008, 124 páginas

martes, 26 de octubre de 2010

Reflexión sobre la droga


Droga
Por Dario Ledesma Rangel
Desde el principio de los tiempos el hombre siempre ha querido cambiar el estado de la naturaleza y de su propia consciencia. Ese deseo de modificar su estado mental lo llevó  a usar las propiedades buenas y malas de su entorno. Para tratar de aliviar un malestar o sentirse mejor. Esto se logra por medio de la droga.
La palabra droga se utiliza actualmente para referirse a “aquellas sustancias psicoactivas que tienen un efecto nocivo para el sujeto “[1]. Es fácil predecir que al introducir una sustancia ajena a la naturaleza del cuerpo humano va a tener efectos contraproducentes.
Sabemos que este efecto toxico de la droga al cuerpo tendrá una modificación a la estructura y funciones del organismo. Sin embargo, se habla de un cambio del estado natural pero,  no siempre es malo para éste, podemos hablar de una satisfacción que se da al introducir dicha sustancia.
La droga puede ser “ un medicamento depresor o estimulante”[2] . El crear un medicamento para sanar o sedar a sido, desde hace mucho tiempo, uno de los mayores retos para el intelecto humano. Al mejorar las tecnologías el avance de las drogas ha ido progresando significativamente. Hoy en día podemos encontrar gran variedad de éstas.
Esta sustancia que en la mayoría de los casos es psicoactiva puede “generar alteraciones del comportamiento y procesos de dependencia”[3]. Al alterar constantemente nuestro estado psíquico, el cuerpo va necesitando esa sustancia para poder estar bien. Cuando se introduce constantemente se crea una drogodependencia física y mental en el ser humano.
Hay que saber la  diferencia entre dependencia física y mental. Cuando la droga se deja de tomar después de haberse consumido por mucho tiempo, la mente del humano se hace vulnerable al deseo y a la desesperación de volverla a probarla. Aparte de generarse esta desesperación, la sustancia crea un desequilibrio biológico en el organismo. La droga se hace común y cotidiana.
A los dos aspectos mencionados en el párrafo anterior se les conoce en conjunto como adicción. La adicción es el resultado de la interacción de un organismo a una droga, caracterizado por su uso continuo con el fin de experimentar sus efectos. Cuando consumimos perpetuamente la sustancia se crea un habito irreparable en el organismo vivo, nos hace querer más y más y en mayores cantidades.
Recordemos que las drogas pueden ser desde medicinas, café, el cigarro, hasta la heroína y la cocaína. Todas estas sustancias tienen efecto adictivo, pues generan una ansiedad cuando no están al alcance de los adictos. Después de adquirir la adicción a cualquier sustancia estimulante el organismo está encadenado a esta droga, y es muy difícil liberarse de ella.
Cuando está la sustancia dentro del cuerpo “puede vencerle provocando grandes cambios orgánico y anímicos”[4]. Queda muy claro que la droga es ajena al cuerpo, por lo tanto, todo lo que este fuera de nuestra naturaleza modificará parcialmente nuestros sentidos.
Envenenar el cuerpo es envenenar el alma. “un poco de veneno de cuando en cuando les produce sueños agradables ”[5] . En el mundo la mayoría de las personas son adictas a algún químico.  Es evidente que lo toman porque les otorga un placer psíquico y físico. La vida humana está fielmente ligada al mundo de las drogas, pues siempre caminan de la mano.
Las drogas siempre constituyen un “potencial veneno y un potencial remedio”[6] esto tiene un efecto inverso. Por una parte el cuerpo se reconforta sintiendo los efectos relajantes de los químicos,  pero por otro lado lo daña. Los riesgos que se corren de ser adictos son inminentes.
Es difícil determinar si una droga es buena o mala. Es importante saber el tipo de droga y los efectos que ésta producen. También las drogas medicas crean adicción en sus pacientes, pero siempre se deben de tomar con medida. Por último basta mencionar que cada uno es libre de sus actos y puede introducir en su cuerpo cualquier sustancia que desee.











[1] Becoña Elisardo, Rodríguez Antonio y Salazar Isabel. Drogodependencias. Pág. 34
[2] Campos Ricardo. Fármacodependencia, drogas y algunos temas cercanos. Pág. 61
[3] Becoña, Elisardo y Salazar. Op. cit. Pág. 34
[4] Escohotado Antonio. Historia elemento de las drogas. Pág.9
[5] Nietzche Friedrich. Así habló Zaratustra. Pág. 20
[6] Escohotado Antonio. Aprendiendo de las drogas. Pág. 30

A Felipillo con amor


Dario Ledesma Rangel
Hola Felipillo
Hola señor presidente ¿cómo está? Recuerdo cuando lo conocí. Estaba chiquito, mi mente era joven y tonta (en estos momentos ya no lo es tanto). Fue hace 4 años aproximadamente. No sé si usted me recuerde, pero estaba viéndolo en la televisión con desesperación. Toda mi familia tenia incertidumbre, pues como recuerda, hubo muchos problemas para que usted subiera al poder.
Cuando tomó el mando mis padres sintieron un gran alivio, pues tengo que confesar que votaron por usted, aunque yo estaba en desacuerdo. Pero ¿qué rápido pasa el tiempo verdad? Después de esa ocasión no ha venido a saludarme, quiero decirle que ellos están muy enojados. Si desea venir tendrá que estar preparado, ya sabe como se ponen cuando algo no les parece.
 Pero usted dirá señor Felipe ¿ y este chamaco por qué me escribe? Pues le diré. Hace unos días recibí una carta firmada por Felipe Calderón (supongo que es usted) , hace tanto que no escuchaba ese nombre en mi casa. También dentro de la carta estaba un pequeño regalo. Era una bandera de México, me sentí muy orgulloso cuando la vi, pero ¿para qué la bandera?, ¿en verdad hay algo qué festejar Felipe?
 Tengo que admitir que esto es un reproche contra usted, no sé que tenemos qué festejar. ¿las miles de muertes en nuestro país por la famosa “guerra” contra el narco?. No es que alegue de todo, pero no se vale vivir en una sociedad así. Sería excelente solamente decir la palabra “vale” pero más bien no se puede vivir en una sociedad tan desunificada como esta. Pero como dice la gente, “aquí nos toco vivir”.
Espero que en estos dos años de gobierno que le faltan no me mande más cartas, supongo que tiene mejores cosas que hacer. . . Y como le repito, no es que siempre reproche de todo, sólo me doy cuenta de las cosas. Me dio felicidad ver su nombre y saber que soy especial, pero creo que su carta fue escrita por otro hombre. A pesar de sus esfuerzos para que noten que está ahí, la gente ya no se interesa por usted, y es fácil deducir que usted no se interesa por México.

 Sin nada más que agregar, atte: Dario Ledesma Rangel.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La parada


Ledesma Rangel Dario
Los mejores lugares
¿Por qué no hacer un manual para sobrevivir en un microbus?. Obviamente a muchas personas no les interesa tener una serie de pasos para moverse libremente en este folklórico medio de transporte. Ahora que tengo experiencia en el medio, puedo dar consejos sobre cómo mantenerte vivo en éste.
Es complicado entrar en ese rectángulo con llantas de perdición. Así que empecemos. Desde salir de tu casa tu actitud tiene que ser de seguridad, no tienes que demostrar piedad  (los demás no la tendrán). Ya que llegaste a la parada, tienes que observar muy bien a ver si llega tu camión, cuando esto suceda la mano derecha tiene que estar levantada a la altura de tu hombro, esta es la señal común para indicarle al educado conductor que se detenga con precaución para poder subir.
Ya arriba de éste debes pagar. Los precios varían dependiendo al lugar a donde vayas. Regularmente te cobran tres pesos o tres cincuenta. Después  de pagar, todos tus sentido deben de estar alerta a cualquier cosa. Cuida tus pertenencias, si alguien se te acerca mucho lo mejor es quitarte de ahí, puede ser que te quiera robar. Otra cuestión importante es agarrarse fuerte de los tubos, para no tambalear y estar en riesgo de caer.
Cuando estés en él hay dos situaciones: estar parado o sentado. En el primero de los casos, lo primordial es deslizarte por el tubo dando pequeños empujones y pidiendo permiso a las personas. Éstas no se enojaran si lo haces educadamente. Es importante llegar hasta atrás rápidamente, para que en el momento de bajar no tardes mucho tiempo.
Cuando hay lugares vacíos tienes que observar tu complexión y estatura. Los asientos cómodos son los que están atrás del conductor y también los del fondo. Si eres alto o un poco pasado de peso en estos lugares tu viaje será placentero.  Los colocados en la parte donde están las llantas son los peores,  pero si eres bajo, aquí, y en todos los asientos estarás cómodo.
Con el tiempo te harás un experto en los microbuses, aprenderás diferentes secretos para estar ahí. Pero si eres inexperto, estos pasos te van a servir para empezar a viajar en pesero. Recuerda, tu seguridad es primero, es lo más importante que debes cuidar. 

viernes, 17 de septiembre de 2010

Amor Chiquito


Ledesma Rangel Dario
No fue un amor chiquito.
No niego que antes de ella haya tenido amores chiquitos, pero éste fue de verdad grande. Anteriormente de que sucediera esto, mis ideas sobre ese sentimiento llamado amor eran prácticamente nefastas. Tal vez porque los engaños en mi vida amorosa estaban a la orden del día. Con esos problemas ya no te quedan fuerzas para poder intentar algo con alguna otra mujer, pero llegó ella a salvar mi corazón.
Parecía algo mágico, como si el destino estuviera guiándonos por el mismo camino hasta encontrarnos. En esos momentos sentía que caminaba como un muerto en la carretera de la soledad, si nadie a lado, sin nadie con quien convivir. Pero llegó ese maravilloso día, me dirigía a una reunión de ex alumnos de mi secundaria. Todo indicaba que la famosa charla de amigos sería aburrida.
Es difícil escribir esto, pero no creía que iba a pasar algo tan hermoso como lo que pasó. Llegue a la reunión, como la persona educada que soy salude a todos mis compañeros cortésmente. Lo sé, me gusta platicar mucho, pero en ese momento mis ojos se clavaron en el reloj, quería que las manecillas llegarán a la hora en donde yo daría las gracias y me retiraría.
Cuando la situación no podía estar peor llego ella, discretamente todos voltearon a verla, su cabello dorado ondeaba sobre su cabeza, y sus ojos verdes observaban todo lo que podían, no le tome mucha importancia es este hecho, al fin, pensaba que nada extraordinario pasaría. Saludó a todos y tranquilamente se sentó a mi lado.
            Intercambie algunas palabras con ella, mi cuerpo se reconfortaba, mi alma se llenaba de vida, como si un ser angelical me bañara con su pureza. De pronto toda esa desesperación cambio por felicidad. Las manecillas corrían rápidamente y el miedo al momento de la despedida inundaba mi mente. Nunca había sentido una platica tan reconfortante como esa, parecía como si ya nos hubiéramos visto en un lugar, como si nos conociéramos de años atrás.
            Pasaron los días después del holocausto sentimental que sentí. Gracias a los medios electrónicos y a la tecnología,  pactamos diferentes citas. Por primera vez en mi vida la retroalimentación del lenguaje se sentía deliciosa, disfrutaba su compañía, su ser y su cuerpo. Tratábamos de averiguar todo sobre cada uno.
Me perdía en la inmensidad de su alma y de su mente, en cada beso nos fundíamos hasta llegar a completar un solo ser. Y así transcurrió un buen tiempo, me dejó entrar en su mundo y yo en el mío, estaba tan apegado a ella y ella de mi que a veces me daba miedo pensar en una separación, pero desgraciadamente sucedió.
Como pasa en todos los ciclos de la vida, todo lo que tiene un principio, algún día, tarde o temprano, llegará a su fin. Y dicho y hecho por diferentes problemas ajenos a los dos la separación fue inevitable. Sin embargo nunca olvidare todo lo que aprendí, todo lo que pase a su lado, el tiempo que, fácilmente lo hubiera ocupado en otras cosas pero que pase con ella. Gracias por ser mi primer amor.


miércoles, 18 de agosto de 2010

A la vida

Hola a todos!
Éste pequeño espacio está diseñado para poder expresar mí sentir y el de la comunidad, comentando acontecimientos curiosos que todo ciudadano mexicano se encuentra en los periódicos, las calles, su grupo de amigos, entre otros.
Quiero imprimirle mí toque al blog, piniendo videos, fotos, publicaciones; que pueden ayudarles para tomar otra visión de la tantas problemáticas que existen en el país.
Espero que con el tiempo, las mejoras del blog sean de su agrado, estoy trabajando arduamente para poder armar un blog serio, analítico y racional (con una porción de parodía en algunos momentos).

Dario Ledesma Rangel